¡Hola, hola!
Como ya os dije, me fuí unos días de vacaciones, y aprovechando que me ha tocado hacer una maleta, hoy vengo a contaros que es lo que nunca falta en mi mochila de viaje.
Lo cierto es que no vengo a deciros pues "llevo ropa, algo de fuera de temporada por si el tiempo cambia, mudas... ", porque siento que es algo bastante trillado. No.
Yo os vengo a decir que en mi mochila por ejemplo no falta una libreta, en este caso llevo tres, una en la que llevo un poco las entradas que tengo que subir cada día y donde tacho cada día que he cumplido, y además anoto ideas para futuras entradas, nunca se puede saber dónde se te puede venir una idea.
También llevo una libreta pequeña, la cual siempre está en mi bolso de diario, en la cual anoto cualquier cosa que tenga que recordar posteriormente, también aplicable a entradas que subiré pero que se me han ocurrido fuera de mi casa.
Y por último llevo la libreta de todo escritor, esa en la que escribir cuando tengas un momento de inspiración. Aunque no espero quedarme mucho escribiendo, porque no planeo pasar mucho tiempo en casa, el caso es que siempre me acompaña.
Además, también llevo un libro. Como he dicho, no planeo pasar mucho tiempo en casa, pero un libro nunca está de más. En este viaje me acompaña Lestat, de Anne Rice. Tengo pensado usar un poco el transporte público y los viajes en solitario a veces se hacen pensado. Además, el viaje de ida lo realizo por la noche, pero el de vuelta será por la tarde, por lo que un libro nunca está de más.
El resto de cosas son ya muy dichas, como camisetas, vestidos, el móvil... Aunque como curiosidad, a mi madre no se le ha ocurrido otra cosa que meterme en la mochila una botella de alcohol. Menos mal que no voy a conducir.
¡Nos leemos!
Filósofa de poca monta con aspiraciones por encima de las estrellas, ego incalculable y un aburrimiento más grande que el puchero de una abuela.
lunes, 7 de septiembre de 2015
domingo, 6 de septiembre de 2015
¿Qué he hecho este verano? Escribir un blog
La pregunta por el verano es obligatoria en todos los sentidos a la vuelta a clase, da igual que estés en el colegio, en el instituto o en la universidad. Siempre que llega el primer día es obligatorio preguntarle a toooodo el mundo con el que compartes clase cómo le fue el verano y qué hicimos.
En mi caso es sencillo. Salí con amigos, subí a Madrid y... ¿escribí un blog? Realmente, es lo que he hecho este verano, ¿no? Y es lo que me ha mantenido ocupada durante una gran parte como es todo un mes, una pizca de otro y gran parte de septiembre, porque a finales de ese mes empiezo las clases y entonces no se podrá decir que siga estando en verano...
Pero sí, ¿qué tan importante de señalar es algo que te ha mantenido tanto tiempo pendiente y a lo que le dedicas tiempo?
A veces, tenemos la manía de quitarle importancia a las cosas que significan de verdad algo para nosotros. Y quizás es porque no nos "dedicamos" a ello. Es decir, cada vez que hablo con mi madre de ésto, ella lo único que me pregunta es "¿cuánto has ganado?", cuando no se da cuenta de que no escribo ésto para ganar dinero. De que es un método con el que me relajo y que puedo utilizar para descargar sentimientos.
De igual modo pasa con muchas cosas que realizamos, pero que realizamos por nosotros mismos. No por alguien más, no para ser alguien, simplemente porque queremos hacerla. Porque lo necesitamos hacer para estar conformes con nosotros o para avanzar en nuestra vida.
Vivimos en una sociedad en la que pretendemos comerciar con lo intelectual, y se está consiguiendo, podemos vender nuestros cerebros si así lo deseamos.
Pero, ¿eso es lo verdaderamente importante?
Asi que sí, este verano lo dediqué a escribir un blog, y no. Lo hice solo porque quería hacerlo y demostrarme que era capaz de hacer algo, y eso es mucho más importante.
En mi caso es sencillo. Salí con amigos, subí a Madrid y... ¿escribí un blog? Realmente, es lo que he hecho este verano, ¿no? Y es lo que me ha mantenido ocupada durante una gran parte como es todo un mes, una pizca de otro y gran parte de septiembre, porque a finales de ese mes empiezo las clases y entonces no se podrá decir que siga estando en verano...
Pero sí, ¿qué tan importante de señalar es algo que te ha mantenido tanto tiempo pendiente y a lo que le dedicas tiempo?
A veces, tenemos la manía de quitarle importancia a las cosas que significan de verdad algo para nosotros. Y quizás es porque no nos "dedicamos" a ello. Es decir, cada vez que hablo con mi madre de ésto, ella lo único que me pregunta es "¿cuánto has ganado?", cuando no se da cuenta de que no escribo ésto para ganar dinero. De que es un método con el que me relajo y que puedo utilizar para descargar sentimientos.
De igual modo pasa con muchas cosas que realizamos, pero que realizamos por nosotros mismos. No por alguien más, no para ser alguien, simplemente porque queremos hacerla. Porque lo necesitamos hacer para estar conformes con nosotros o para avanzar en nuestra vida.
Vivimos en una sociedad en la que pretendemos comerciar con lo intelectual, y se está consiguiendo, podemos vender nuestros cerebros si así lo deseamos.
Pero, ¿eso es lo verdaderamente importante?
Asi que sí, este verano lo dediqué a escribir un blog, y no. Lo hice solo porque quería hacerlo y demostrarme que era capaz de hacer algo, y eso es mucho más importante.
sábado, 5 de septiembre de 2015
Lo que no os cuenta de los dobles grados
Últimamente se está poniendo muy de moda éso de estudiar un doble grado - incluso ya existe un triple grado-. Y todo el mundo está apostando por estos doble grados como si fueran la solución a la falta de empleo que existe en el país.
La gente que se matricula en un doble grado, o al menos la mayoría de esas personas, cree que allí está la solución a todos los problemas que tenemos aquellos que decidimos quedarnos solo con un grado. Sin embargo, ¿qué tan cierto es ésto?
La verdad es que, ya desde el comienzo nos damos cuenta de una diferencia muy clara entre un grado y un doble grado, y es la duración de éstos. Los grados duran cuatro años, mientras que los doble grados duran seis, lo que significa que por "cada carrera" sólo se realizan tres años, frente a los cinco años de licenciatura ésto supone una pérdida importante de asignaturas.
Además, de cara al mundo laboral supone también un hecho, y es que el mercado todavía anda intentando buscar una salida a nuevas carreras creadas recientementes y frente a ello, todavía no hay un "hueco" a estos doble grados, por lo que no hay un futuro muy asegurado de qué será de ellos.
En otro punto, la próxima reforma de la ley universitaria pasará de los grados de cuatro años, a tres, entonces, creo que los doble grados son una forma de advertir cómo será la educación.
Por no hablar del deseo de eliminar aquellas carreras que no son rentables, y una forma de hacerlo es esconderlas en doble grados. Se va a crear doble grados con carreras consideradas sin salidas y carreras "fuertes", por denominarlo de alguna manera.
Yo, en su momento, me planteé estudiar un doble grado, sin embargo, hoy día me quedo con mi carrera de cuatro años, sin ninguna duda.
La gente que se matricula en un doble grado, o al menos la mayoría de esas personas, cree que allí está la solución a todos los problemas que tenemos aquellos que decidimos quedarnos solo con un grado. Sin embargo, ¿qué tan cierto es ésto?
La verdad es que, ya desde el comienzo nos damos cuenta de una diferencia muy clara entre un grado y un doble grado, y es la duración de éstos. Los grados duran cuatro años, mientras que los doble grados duran seis, lo que significa que por "cada carrera" sólo se realizan tres años, frente a los cinco años de licenciatura ésto supone una pérdida importante de asignaturas.
Además, de cara al mundo laboral supone también un hecho, y es que el mercado todavía anda intentando buscar una salida a nuevas carreras creadas recientementes y frente a ello, todavía no hay un "hueco" a estos doble grados, por lo que no hay un futuro muy asegurado de qué será de ellos.
En otro punto, la próxima reforma de la ley universitaria pasará de los grados de cuatro años, a tres, entonces, creo que los doble grados son una forma de advertir cómo será la educación.
Por no hablar del deseo de eliminar aquellas carreras que no son rentables, y una forma de hacerlo es esconderlas en doble grados. Se va a crear doble grados con carreras consideradas sin salidas y carreras "fuertes", por denominarlo de alguna manera.
Yo, en su momento, me planteé estudiar un doble grado, sin embargo, hoy día me quedo con mi carrera de cuatro años, sin ninguna duda.
viernes, 4 de septiembre de 2015
Lo que no os cuentan de los grados universitarios
Actualmente estamos en un proceso en el que el gobierno desea reformar la educación universitaria, junto a la de la enseñanza media, lo que supone que, de cara a un futuro muy cercano todo cambie.
Actualmente estamos en un sistema educativo universitario conocido como 4+1, es decir, cuatro años de grado y un año de máster, lo que equivale a los cinco años de la vieja licenciatura. Sin embargo se desea pasar a un 3+2, lo que son tres años de grado y dos años de másster.
Podría deciros que se quiere pasar de la vieja licenciatura cuyos estudios, sin contar máster, eran cinco años de estudios, a uno grado en el que son tres años de estudios, por lo que se pierden muchos años que en algunas carreras de investigación suponen una gran pérdida de conocimientos, sin contar que en tres años apenas se puede conocer todos los campos que nos ofrece una materia. (Soy yo que ya llevo tres años para cuatro en la universidad, estudiando la misma carrera, y aun no sé en qué especializarme, y como yo muchisimos compañeros).
Podría hablaros del B1 que os piden para graduaros y que os den vuestro título, y que en la mitad de las veces te tienes que buscar la vida para conseguirlo.
Podría hablaros de cómo los profesores en lugar de dar clase se dedica a contaros su versión de la historia, de los temarios, que argumentar no vale para con ellos, en la mayoría de las ocasiones.
Podría hablaros de esas asignaturas que tu piensas que aprenderías más sentados en el cesped o en la cafetería y charlando con otros compañeros que yendo a clase.
Podría hablaros de tantas cosas que ocurre en las aulas y que no os cuentan a la hora de hablaros de la universidad, que realmente, esta entrada se queda corta.
Actualmente estamos en un sistema educativo universitario conocido como 4+1, es decir, cuatro años de grado y un año de máster, lo que equivale a los cinco años de la vieja licenciatura. Sin embargo se desea pasar a un 3+2, lo que son tres años de grado y dos años de másster.
Podría deciros que se quiere pasar de la vieja licenciatura cuyos estudios, sin contar máster, eran cinco años de estudios, a uno grado en el que son tres años de estudios, por lo que se pierden muchos años que en algunas carreras de investigación suponen una gran pérdida de conocimientos, sin contar que en tres años apenas se puede conocer todos los campos que nos ofrece una materia. (Soy yo que ya llevo tres años para cuatro en la universidad, estudiando la misma carrera, y aun no sé en qué especializarme, y como yo muchisimos compañeros).
Podría hablaros del B1 que os piden para graduaros y que os den vuestro título, y que en la mitad de las veces te tienes que buscar la vida para conseguirlo.
Podría hablaros de cómo los profesores en lugar de dar clase se dedica a contaros su versión de la historia, de los temarios, que argumentar no vale para con ellos, en la mayoría de las ocasiones.
Podría hablaros de esas asignaturas que tu piensas que aprenderías más sentados en el cesped o en la cafetería y charlando con otros compañeros que yendo a clase.
Podría hablaros de tantas cosas que ocurre en las aulas y que no os cuentan a la hora de hablaros de la universidad, que realmente, esta entrada se queda corta.
jueves, 3 de septiembre de 2015
Lo que no os cuenta de la universidad
Las películas relacionadas en ámbitos universitarios es el único referente que la mitad de los estudiantes tenemos de la vida universitaria.
Sin embargo, estas películas solo cuenta una visión de las universidades, la visión americana. Incluso las películas españolas que hablan sobre universidades nos sigue poniendo el ejemplo de las universidades estadounidenses.
Y es por esa visión que tienen los jóvenes de la universidad, por lo cuando llegan se pueden llevar un gran chasco.
Voy a hacer cuatro años en la universidad, alguna idea tengo ya de lo que se mueve y os puedo decir algunas cositas, como el hecho de que la universidad no es el sitio de fiestas que sale en todos los sitios. Existen fiestas, sí, pero no son las fiestas universitarias grandes que aparecen en todas las películas. Salvo que vayas a las universidades grandes del país, entonces posiblemente te encuentres con una gran festividad universitaria: San Cemento.
Por otro lado, salvo que estudies una carrera específicas, como medicina, no te vas a encontrar esos enormes aularios circulares en los que hay pendiente y sitio para doscientes personas. Cuando estudiaba en Madrid, y llevé a mi madre a la facultad, esperaba encontrarse ésto. El chasco fue grande.
El cesped es otra cosa muy mitificada dentro del ambiente universitario, sin embargo, por experiencia, se suele pasar más tiempo en la cafetería, salvo que seáis un grupo muy numeroso, que en ese caso posiblemente si os sentéis en un cesped... Cercano a la cafetería.
Una cosa que posiblemente si se parezca a las películas es el hecho de "corregir a un docente". Resultó que en mi primer año de carrera le corregí el libro a un profesor, y tengo compañeros que han hecho lo mismo con otros docentes, es decir, puedes llegar y demostrar ser un docente.
El rollo malote también se suele llevar en la universidad, hay gente que va por la universidad pasando de todo menos de curso, y luego reclamando apuntes.
En definitiva, es cierto que la universidad son los mejores años en la vida de alguien, sin embargo cada uno tiene que vivir sus propios años universitarios, no los de estudiantes estadounidenses.
Sin embargo, estas películas solo cuenta una visión de las universidades, la visión americana. Incluso las películas españolas que hablan sobre universidades nos sigue poniendo el ejemplo de las universidades estadounidenses.
Y es por esa visión que tienen los jóvenes de la universidad, por lo cuando llegan se pueden llevar un gran chasco.
Voy a hacer cuatro años en la universidad, alguna idea tengo ya de lo que se mueve y os puedo decir algunas cositas, como el hecho de que la universidad no es el sitio de fiestas que sale en todos los sitios. Existen fiestas, sí, pero no son las fiestas universitarias grandes que aparecen en todas las películas. Salvo que vayas a las universidades grandes del país, entonces posiblemente te encuentres con una gran festividad universitaria: San Cemento.
Por otro lado, salvo que estudies una carrera específicas, como medicina, no te vas a encontrar esos enormes aularios circulares en los que hay pendiente y sitio para doscientes personas. Cuando estudiaba en Madrid, y llevé a mi madre a la facultad, esperaba encontrarse ésto. El chasco fue grande.
El cesped es otra cosa muy mitificada dentro del ambiente universitario, sin embargo, por experiencia, se suele pasar más tiempo en la cafetería, salvo que seáis un grupo muy numeroso, que en ese caso posiblemente si os sentéis en un cesped... Cercano a la cafetería.
Una cosa que posiblemente si se parezca a las películas es el hecho de "corregir a un docente". Resultó que en mi primer año de carrera le corregí el libro a un profesor, y tengo compañeros que han hecho lo mismo con otros docentes, es decir, puedes llegar y demostrar ser un docente.
El rollo malote también se suele llevar en la universidad, hay gente que va por la universidad pasando de todo menos de curso, y luego reclamando apuntes.
En definitiva, es cierto que la universidad son los mejores años en la vida de alguien, sin embargo cada uno tiene que vivir sus propios años universitarios, no los de estudiantes estadounidenses.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Mi segundo, segundo.
Hace ya un tiempo hablé acerca de lo que supone cambiarse de universidad, y entre ellas estaba el hecho de que daba igual qué nota hubieras sacado en el curso, que se te bajaba a un cinco, por lo que el año pasado empecé de nuevo la universidad y este año vuelvo a entrar en segundo.
Las expectativas para este curso son bastantes favorables, saqué el primer curso con todo aprobado y quieras o no, estudiar en una universidad pequeña implica que pocos profesores nuevos me quedan ya por conocer.
Algunas materias, como pasó en el primer curso, ya las había visto, aunque otras son completamente nuevas, por lo que estoy bastante deseosa de empezar, con muchas ganas.
Como ya dije, el verano me agota y necesito la vitalidad del curso, necesito estar yendo de un lado a otro, y sí, necesito un horario. Lo bueno de este blog es que me ha supuesto, durante este último mes, una rutina que necesitaba. Necesitaba marcarme un "subir a tal hora y a tal hora" y hacerlo. Aunque claramente, en algunas ocasiones me he saltado un poco el horario, el caso es que me siento bien porque he podido cumplirlo.
Así que sí, creo que soy una de las pocas personas que necesitan de las clases para poder tener una vida centrada y no perder la cabeza y ese es un motivo por el que a veces planteo pasarme la vida estudiando, si pudiera permitirme pasar la vida estudiando, por supuesto.
Las expectativas para este curso son bastantes favorables, saqué el primer curso con todo aprobado y quieras o no, estudiar en una universidad pequeña implica que pocos profesores nuevos me quedan ya por conocer.
Algunas materias, como pasó en el primer curso, ya las había visto, aunque otras son completamente nuevas, por lo que estoy bastante deseosa de empezar, con muchas ganas.
Como ya dije, el verano me agota y necesito la vitalidad del curso, necesito estar yendo de un lado a otro, y sí, necesito un horario. Lo bueno de este blog es que me ha supuesto, durante este último mes, una rutina que necesitaba. Necesitaba marcarme un "subir a tal hora y a tal hora" y hacerlo. Aunque claramente, en algunas ocasiones me he saltado un poco el horario, el caso es que me siento bien porque he podido cumplirlo.
Así que sí, creo que soy una de las pocas personas que necesitan de las clases para poder tener una vida centrada y no perder la cabeza y ese es un motivo por el que a veces planteo pasarme la vida estudiando, si pudiera permitirme pasar la vida estudiando, por supuesto.
martes, 1 de septiembre de 2015
Ánimos
Septiembre está aquí, y con él los exámenes. Yo mejor que nadie sé lo que es estudiar para septiembre.
Todos los años, salvo el último de bachiller, me quedaban asignaturas para recuperar, por fortuna, lograba hacerlo. Este es el primer año en el que he pasado un verano libre de cargas, así que sé lo que es tener que pringar, por lo que os deseo mucho ánimo.
Este es el último empujón que tenéis que dar, y gracias a él, podréis disfrutar de un curso libre de cargas. Así que no lo dejéis, que es mucho peor porque se os acumula el trabajo y no creo que os queráis ver con más peso encima de vuestros hombros en un curso que puede tornarse muy largo y muy pesado.
Nadie sabe lo que os va a deparar el nuevo año escolar, con que os vais a tener que enfrentar. Puede que nada salga como lo tenéis preparado, pero es normal. No somos adivinos. Es por ello que mi consejo es que os esforcéis todo cuánto podáis si tenéis alguna materia pendiente, que luego es muy fácil arrepentirse.
Además, no es un secreto que casi todos los profesores suelen ser bastante más benevolentes en septiembre, y que si demostráis haber estudiado, es muy fácil el que aprobéis, así que no desperdicéis esta oportunidad que os dan.
¡Mucho ánimos, y a por ello!
Todos los años, salvo el último de bachiller, me quedaban asignaturas para recuperar, por fortuna, lograba hacerlo. Este es el primer año en el que he pasado un verano libre de cargas, así que sé lo que es tener que pringar, por lo que os deseo mucho ánimo.
Este es el último empujón que tenéis que dar, y gracias a él, podréis disfrutar de un curso libre de cargas. Así que no lo dejéis, que es mucho peor porque se os acumula el trabajo y no creo que os queráis ver con más peso encima de vuestros hombros en un curso que puede tornarse muy largo y muy pesado.
Nadie sabe lo que os va a deparar el nuevo año escolar, con que os vais a tener que enfrentar. Puede que nada salga como lo tenéis preparado, pero es normal. No somos adivinos. Es por ello que mi consejo es que os esforcéis todo cuánto podáis si tenéis alguna materia pendiente, que luego es muy fácil arrepentirse.
Además, no es un secreto que casi todos los profesores suelen ser bastante más benevolentes en septiembre, y que si demostráis haber estudiado, es muy fácil el que aprobéis, así que no desperdicéis esta oportunidad que os dan.
¡Mucho ánimos, y a por ello!
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